eL disgustö es míö
y cayó el 60.

Hacía mucho tiempo que no me ponía a escribir algo, algo más de cinco meses. suenan discos viejos de Jarabe de Palo en casa… “de vuelta y vuelta” “agua”. el transcurso del agua mientras baja el río sigue siendo el mismo, surcamos y cruzamos orillas de lado a lado, de lado a lago. aún sin llegar a la base final en el juego de los Comandos.
El sol calentaba tanto, tanto que nos quemaba los descubiertos hombros ,y a la vez, mi despoblada cabeza; quemaba tanto y tan fuerte que nos deshidratábamos sin darnos cuenta, quemaba tanto que cuando quisimos reaccionar la piel estaba enrojecida y las temperaturas bajaran más de 15 grados. en nada de tiempo se hizo el kaos, se creó el caos, apareció el kaos y rebentó el caos. los cuerpos ante semejantes cambios acaban por pedir un descanso, nunca será eterno… a Dios gracias, pero descanso al fin y al cabo. un yogurt con miel, nueces y cereales y sacamos las fuerzas suficientes para volver a soñar que podemos volar sobre las nubes sin despegar los pies del suelo. las zapatillas se pegan a la planta de los pies de tal manera que es difícil sacarlas, acabamos enganchados de tal manera a esto que se convierte en parte de nosotros. y sin quererlo, yo, en parte de ellos… el esfuerzo es máximo, no sabes si realmete lo valoran o no sabiendo que tu lo estás dando todo; a veces es tan difícil respirar que cuesta días poder hacerlo, coges aire como cuando en los viajes de fin de semana jugamos a no respirar cada vez que cruzamos un tunel, porque, según ellos “da mala suerte”.hay miradas de ida y vuelta que muestran miedos para ser tan pequeños, miradas que atraviesan mis treinta años en un solo segundo, yo también sufro y estoy nervioso, pero sonrío. buscando la complicidad de un momento eterno e intangible. y llega la tranquilidad. las cosas cambian de nombre pero siguen siendo las mismas cosas, como las galletas Príncipe Doble Chocolate a Max-Choc, no nos podrán engañar en estos detalles. tampoco. seguimos siendo eternos.
pasé unos pocos segundos sentado en el banco mirando el pasar y pisar de la gente en la calle de enfrente, sin saber que decir. ojeé a mi derecha, sin bajar la mirada por la temida timidez, había, hay y habrá algo que se ilumina; algún día sin saberlo y sin dejar de soñarlo empezaremos a teclear en la vieja Olivetti la historia, mientras tanto el reloj de arena mueve sus granos dejando pasar los días. como esperando algo de mi, nunca sabremos lo que es, demasiada objetividad para tanto holograma. antes de irse, comentó “los que no tenemos hijos, tenemos exalumnos”.
poco más de un mes y llegarán las vacaciones, serán 9 meses contínuos sin un único parón; podríamos haber “negociado” un respiro pero disfruto tanto con mi trabajo que esto es como la ventanilla del avión, innegociable. nadie cambia una ventanilla por un pasillo. y es que cuando todo esté mal hay que seguir hacia adelante porque seguramente algo esté cambiando… “es mejor caminar, que parar y ponerse a temblar”. todos salimos a buscar El Dorado, no somos ni Tulio ni Miguel, pero estamos presos en la bodega del barco de Hernán Cortés al igual que ellos. buscaremos esa salida porque nuestros padres también han corrido en busca del mayor tesoro que existe: la felicidad. nuestra “Ruta hacia el Dorado”.
es importante tener gente siempre a tu alrededor, gente por descubrir y conocer, y no pensar ni un segundo que es imposible volver a aprender. creer que lo sabes todo cuando eso nunca es cierto. no tengo miedo a ese cambio, siempre he sido un alumno que se fijaba en las explicaciones al 100% si con eso me valía para no tener que estudiar. aprendo de mis abuelos pero también lo hago con los pequeños astronautas en el día a día.
se le escapó la Novena al Chacho, he sufrido mucho… aunque no tanto con el Liverbird que bombea en mi pecho; ha sido un año bonito pero sin premio, espero disfrutar con algo esta temporada, lo tengo merecido, me lo merezco. a ver si vuelvo a mirar a la derecha en el banco y recibo una sonrisa de complicidad. nunca he dejado de quererla. a la sonrisa tampoco. buen viaje.

capítulo XXXI

La vida nunca será como una serie de televisión, demasiadas temporadas, tantos capítulos que algunos tienen que ser malos; la vida no, no hay capítulos malos. existen los buenos y los mejores, el hecho de valorar el ser, estar y parecer tendría que ser el mandamiento que falta en la lista del catecismo; pero no lo es, no lo es y nos quejamos, y sufrimos, y lloramos… porque tenemos sentimientos y vivimos sensaciones. los estados de ánimo. la vida… otra vez.
y aunque siempre exista ese ejército de soldatitos verdes de plástico que quieren, que tienen ganas de destruirte lo poco que le queda al Mundo de esperanza; vamos recuperando el pulso, todo eso sobrevuela bajo la calima de los días claros. entre sístole y diástole mantenemos el juego de las palabras y los pasos, nunca al vacío, siempre hacia adelante. tan hacia adelante que cerramos otro palito a mi libro, a mi “querido diario”, sobrepasando ya el capítulo treinta. demasiado rápido si giramos la cabeza hacia atrás, toca mareo, como un tímpano perfodaro por el martillo, vértigo, el vértigo se vuelve nostalgia y esta misma se transforma en recuerdos, lágrimas de alegría y emoción, seguimos aquí, siempre hacia adelante, pumpum pumpum pumpumpum… y mientras hay esperanza, vuelve a aparecer ella.no miro el reloj nunca porque seguramente es tarde, en realidad lo he mirado, el tiempo pasa deprisa; con tiempo por delante, con tiempo disponible, con tiempo ajustable; los ojos iluminan y son más grandes cada vez, muestran ilusión y ganas, esperan ser ayudados y saben que posees el secreto, que tienes tiempo, que tienes el tiempo. a pesar de que todos sabemos que un día lloverá y se pondrá fin a la primavera. casi 4.000 km a pié en este año que para mi ya se acaba, siempre corriendo de aquí para allá, menudo viaje ¿no? y aquí seguimos, con el ansia y las fuerzas de seguir mejorando, 4.000 km de aventuras en la carretera, de lineas continuas y  discontinuas en el asfalto, el pensar y el no poder pensar tantas veces porque uno debe dedicarse a no ser atropellado, las arrugas en la cara que van apareciendo, las canas poquito a poco también, la música, mis canciones, las ideas, mi gran familia.
al finalizar el último sorbo de aquel té rojo dejé la taza sobre la barra y cerré la contraportada de aquel panfleto al que llamaban periódico, se me acercó a la mesa y me dijo: “está pagado. gracias por todo”
y empezó a sonar “Can´t Stop loving you” de Phil Collins. GRACIAS a todo lo bueno que me protegió en esta gran aventura en la que me toca (sobre)vivir, sin Jake ni Finn pero repleto de Magos y Héroes; deseo que en el siguiente capítulo las emociones sigan siendo las mismas y regaladas por los/as mismos/as.

Como Superman o Peter Pan vivo volando, con los piés en el suelo.

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cincuenta y ocho.

Hace tiempo. hace tiempo escribía más y mejor… mejor o tal vez solo “mejor”, tan bien que si no lo leía con la honestidad de los sentimientos acababa por no entenderlo ni yo; suele ser como una ducha con una canción bonita o como el pan con la sal justa, perfecto, perfecta. o es lo que asemeja, a lo mejor son las leyes las que empiezan a alterarse y sentimos ese copo de nieve que te acaricia la nariz distante, como si estuviese seco; o como si las gotas de agua del río que te salpican en la espalda estuviesen calientes. en fin, imposibles y extraños momentos.
y es que hay situaciones que aparecen como si estuviesen escritas, hay algo en nosotros que aparece cuando menos lo esperas y más lo necesitas, ese algo que es capaz de sacar la situación adelante; son eso: leyes que se esconden, normas que se alteran, leyes que se alteran o normas que al final se esconden. no le importa lo fuerte que puedes llegar a ser por fuera, la apariencia de rudeza sino que la fuerza que aprendiste a llevar por dentro.
tantas almohadillas y tanto “.com”, y al final el viento viene del mar, hace frío, demasiado, el viento viene con frío y te pega en el costado con las gaviotas rodeando el arenal. asemeja que no sucede nada. parece que no está sucediendo nada, que es normal, pero lo está. es difícil de ver, el ruido y los sonidos marcan el camino, una línea fija y a la vez buena. siempre hay que mirar hacia adelante, hacia lo lejos, allá detrás de la visera. allí está la gente que sonríe, la que te quiere, lejos. tan lejos que está cerca, siempre a tu lado, no se despegan porque tu has aprendido a no despegarte. amo diciembre, me gusta diciembre, la Navidad y su Magia. tocará un día pasear por la playa, nos lo habíamos prometido (una vez más) aunque puede que no se acabe por cumplir; pero volvemos al inicio, nos ilusionamos y alegramos con algo que a lo mejor sucederá, y eso es Magia, eso es diciembre, eso es… vida.
el último libro que acabo de leer se llama “instrucciones para salvar el Mundo”. no me lo tengan en cuenta.

ciento17.

No sé ya si son 4 meses de lluvia o 5 los que llevamos; nos hemos emborrachado de tanta agua caída del cielo que perdemos el control del tiempo, la noción de la nostalgia, la impresión de las depresiones. demasiados kilómetros en las piernas para fundirlo todo en dos semanas de terror, derrotado, existe ansia y sufro el típico y esperado temor al fracaso, todo suena mal pero recae en una esperanza ilusionante, en tres horas de un sufrimiento que llevará consigo un abrazo y un beso caido del cielo. tú, que siempre has estado ahí protegiéndome y empujándome; y si no son tres serán más y seguirás señalándome el mismo camino que me llevas señalando toda una vida. The Beatles suenan bien hasta en un domingo en el que el cuerpo solo quiere descansar, “twist and shout”, “yesterday” y “all together” para rematar con un “get back” que suena a gloria. gloria y globos, la globoflexia siempre te rescata! una espada, una flor o la tan esperada Pantera Rosa, cualquier cosa es el motivo de la ilusión eterna entre la lucha de los Gigantes de medio palmo; y mientras inflo un globo suena el ruido y aún no se ha pronunciado ninguna palabra. el queroxeno, las palabras, el sonido del silencio y el tímido azote del viento, las horas con sus minutos y sus segundos, el pasaporte y el carnet del Xabarín Club, la ilusión, los sueños y el miedo… el cajón es el mismo y los apartamentos son tan distintos. suena fácil y suena extraño siempre que acabas dejando llevar la imaginación por un dibujo creado con un viejo lápiz guiado sobre cualquier trozo de papel arrugado. una firma. una dedicatoria. un gesto de cariño en un Mundo tan superficial donde todo vale. un trago más al té con limón que ya se ha quedado frío entre tanto escribir sin sentido, un último trago y el último trazo. me gusta manejar las cosas con calma externa, so easy, tranquilo, respirando tranquilidad y expirando recuerdos. no hay que buscar si no es necesario, las cosas se encuentran porque aparecen, las cosas llegan si al final te las mereces… y.
me sonríen cada vez que me ven, no me lo dicen pero sé que me quieren… los/as quiero, demasiado. los pasos iniciales son los mismos de siempre y se dirigen hacia cualquier foto de partida sin esperar ni un punto de llegada… no ha jugado el Liverpool F.C. este fin de semana y sin embargo no me ha faltado nada para que fuese perfecto. suena “I´ll follow you into the dark”, pues eso. vosotros. a vosotros. por vosotros. la diferencia entre ayer y hoy está en la “importancia” que se le da a las cosas, yo los miré emocionado; un abrazo.

Buenas noches, siempre hay un comic de Superheroes esperando ser leído, disfrutado.

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miauxxx:

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Awwwwww Ç_______Ç

Precioso.

14 de febrero.

El verano estaba llegando a su fin, ya te cansaban lo suficiente las clases de pasantía durante todas las tardes para recuperar la asignatura de matemáticas que aquel año te había costado un suspenso enorme por quedarte jugando durante un recreo con los amigos a las canicas. una “valentía” en sexto de EGB que te había costado un suspenso y un castigo de poder salir de casa solamente los sábados por la tarde y así tener que perderte “Los payasos de la tele” por volver a ver a tus amigos y jugar un rato al fútbol con aquel balón “Supertele” con el que recreábamos los disparos que hacían los jugadores en 8bits del World Cup Italia´90 de la Nintendo NES. pero hoy era diferente, hoy eran las fiestas de la aldea, hoy podías ir a jugar durante todo el día y comerte los pastelitos de Panrico y los volcanitos de Martínez durante el momento del café que quisieses sin que nadie te regañase y de paso aderezarlos para una mejor digestión con un poco de Gaseosa o la tan sabrosa Pitusa sabor Naranja. a la hora de la verbena ibas en tu BH a la fiesta con los vecinos, y a la vez amigos, subir la última cuesta para llegar al campo de la fiesta hacía que el pedalear rápido para que la gente te viese llegar el primero jugase en contra del bocata de queso con membrillo de aquella tarde/noche… la orquesta tocaba una de Boney M, las parejas bailaban cada canción fuese del estilo que fuese de la misma manera, los niños correteaban por delante del palco de la fiesta, otros comían un frigopié o un Colajet sentados en un banco o compraban las bolsas sorpresa en los puestos de aquella amable señora que veías una vez al año en el mismo lugar; pero allí estaba ella, apoyada en el capó de aquel Renault 4… aquella niña que siempre te había creado esos coloretes/calores en la cara y ambos los sabíais. se acababa el tiempo y la pregunta era esa que antes se hacía y ahora ya no existe: “Perdona, te quería preguntar una cosa: ¿Quieres salir conmigo?"
Nunca sabremos lo que habría pasado… y seguimos disfrutando de los paseos en la BH sin frenos, intercambiando los cromos que venían en la revista “Indiscreta” y dibujando nuestras propias aventuras con las ceras Plastidecor y los rotuladores Carioca que venían en el estuche Pelikan…
Basta un 14 de febrero cualquiera para declarar que yo también estuve enamorado, que yo también estoy y estaré enamorado… de la VIDA.

Gracias

quince (proseguimos)

Y ahí está esa libreta vieja con tantas cosas escritas, se agradece tanto cogerla y repasarla… recordar a gente y hechos, viajes y sueños, sonrisas y lágrimas; da gusto volver a disfrutar de tanto, de todo. aunque ahora muchos ya no estén por tantos motivos, aunque otros me sigan cuidando desde tan arriba que soy incapaz de verlos; desde que alguien decidió darme una segunda y hasta una tercera oportunidad para seguir “tirando del carro”. las listas de música, las colecciones de comics de Star Wars o de Dragon Ball; insultos, despidos y cierres que llevaban consigo una esperanza que al final llegó. con el tiempo te das cuenta del valor de tantos pasos, te das cuenta de que si ves la suela de tus zapatos se ve el desgaste de tu vida; siempre se ven los zapatos llegar pero nunca la huella y ahí radica el secreto: en la huella, en el camino. siempre igual, como el intro de “Dragones y Mazmorras” en la que esperas la canción con tanta ansia que no te das de cuenta de que cuando se escucha la llegada al Mundo Fantástico la propia canción lleva un rato sonando. siempre tomando la curva lo más pegado al muro, rozando el muro, dejando la marca en el muro; en lo más adentro se escucha ese zumbido, ese choque con el aire. la caja se pone nerviosa y bombea como antes nunca lo había realizado. es imposible parar, es imposible frenar, es imposible dejar de soñar. ya no hay nostalgia como la hubo antes, solamente nos queda el agua, la melancolía, el silencio y el miedo. mientras que le explico cuando me miran con esos ojillos tan abiertos que la diferencia entre la nostalgia y la melancolía, entre el ayer y el hoy, está en la importancia que se le da a una victoria sin ser victoria, el primer puesto de nada y si el primer puesto de todo. yo les miré emocionado. suena la radio, suena “Charlie Brown” de ColdPlay. me gusta echarte de menos, aunque tanta lluvia me sumerja en una depresión de sentimientos, siempre me ha gustado echarte de menos.

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miauxxx:

Totoro chilling.

miauxxx:

Totoro chilling.