ciento17.
No sé ya si son 4 meses de lluvia o 5 los que llevamos; nos hemos emborrachado de tanta agua caída del cielo que perdemos el control del tiempo, la noción de la nostalgia, la impresión de las depresiones. demasiados kilómetros en las piernas para fundirlo todo en dos semanas de terror, derrotado, existe ansia y sufro el típico y esperado temor al fracaso, todo suena mal pero recae en una esperanza ilusionante, en tres horas de un sufrimiento que llevará consigo un abrazo y un beso caido del cielo. tú, que siempre has estado ahí protegiéndome y empujándome; y si no son tres serán más y seguirás señalándome el mismo camino que me llevas señalando toda una vida. The Beatles suenan bien hasta en un domingo en el que el cuerpo solo quiere descansar, “twist and shout”, “yesterday” y “all together” para rematar con un “get back” que suena a gloria. gloria y globos, la globoflexia siempre te rescata! una espada, una flor o la tan esperada Pantera Rosa, cualquier cosa es el motivo de la ilusión eterna entre la lucha de los Gigantes de medio palmo; y mientras inflo un globo suena el ruido y aún no se ha pronunciado ninguna palabra. el queroxeno, las palabras, el sonido del silencio y el tímido azote del viento, las horas con sus minutos y sus segundos, el pasaporte y el carnet del Xabarín Club, la ilusión, los sueños y el miedo… el cajón es el mismo y los apartamentos son tan distintos. suena fácil y suena extraño siempre que acabas dejando llevar la imaginación por un dibujo creado con un viejo lápiz guiado sobre cualquier trozo de papel arrugado. una firma. una dedicatoria. un gesto de cariño en un Mundo tan superficial donde todo vale. un trago más al té con limón que ya se ha quedado frío entre tanto escribir sin sentido, un último trago y el último trazo. me gusta manejar las cosas con calma externa, so easy, tranquilo, respirando tranquilidad y expirando recuerdos. no hay que buscar si no es necesario, las cosas se encuentran porque aparecen, las cosas llegan si al final te las mereces… y.
me sonríen cada vez que me ven, no me lo dicen pero sé que me quieren… los/as quiero, demasiado. los pasos iniciales son los mismos de siempre y se dirigen hacia cualquier foto de partida sin esperar ni un punto de llegada… no ha jugado el Liverpool F.C. este fin de semana y sin embargo no me ha faltado nada para que fuese perfecto. suena “I´ll follow you into the dark”, pues eso. vosotros. a vosotros. por vosotros. la diferencia entre ayer y hoy está en la “importancia” que se le da a las cosas, yo los miré emocionado; un abrazo.
Buenas noches, siempre hay un comic de Superheroes esperando ser leído, disfrutado.

14 de febrero.
El verano estaba llegando a su fin, ya te cansaban lo suficiente las clases de pasantía durante todas las tardes para recuperar la asignatura de matemáticas que aquel año te había costado un suspenso enorme por quedarte jugando durante un recreo con los amigos a las canicas. una “valentía” en sexto de EGB que te había costado un suspenso y un castigo de poder salir de casa solamente los sábados por la tarde y así tener que perderte “Los payasos de la tele” por volver a ver a tus amigos y jugar un rato al fútbol con aquel balón “Supertele” con el que recreábamos los disparos que hacían los jugadores en 8bits del World Cup Italia´90 de la Nintendo NES. pero hoy era diferente, hoy eran las fiestas de la aldea, hoy podías ir a jugar durante todo el día y comerte los pastelitos de Panrico y los volcanitos de Martínez durante el momento del café que quisieses sin que nadie te regañase y de paso aderezarlos para una mejor digestión con un poco de Gaseosa o la tan sabrosa Pitusa sabor Naranja. a la hora de la verbena ibas en tu BH a la fiesta con los vecinos, y a la vez amigos, subir la última cuesta para llegar al campo de la fiesta hacía que el pedalear rápido para que la gente te viese llegar el primero jugase en contra del bocata de queso con membrillo de aquella tarde/noche… la orquesta tocaba una de Boney M, las parejas bailaban cada canción fuese del estilo que fuese de la misma manera, los niños correteaban por delante del palco de la fiesta, otros comían un frigopié o un Colajet sentados en un banco o compraban las bolsas sorpresa en los puestos de aquella amable señora que veías una vez al año en el mismo lugar; pero allí estaba ella, apoyada en el capó de aquel Renault 4… aquella niña que siempre te había creado esos coloretes/calores en la cara y ambos los sabíais. se acababa el tiempo y la pregunta era esa que antes se hacía y ahora ya no existe: “Perdona, te quería preguntar una cosa: ¿Quieres salir conmigo?”
Nunca sabremos lo que habría pasado… y seguimos disfrutando de los paseos en la BH sin frenos, intercambiando los cromos que venían en la revista “Indiscreta” y dibujando nuestras propias aventuras con las ceras Plastidecor y los rotuladores Carioca que venían en el estuche Pelikan…
Basta un 14 de febrero cualquiera para declarar que yo también estuve enamorado, que yo también estoy y estaré enamorado… de la VIDA.
Gracias

quince (proseguimos)
Y ahí está esa libreta vieja con tantas cosas escritas, se agradece tanto cogerla y repasarla… recordar a gente y hechos, viajes y sueños, sonrisas y lágrimas; da gusto volver a disfrutar de tanto, de todo. aunque ahora muchos ya no estén por tantos motivos, aunque otros me sigan cuidando desde tan arriba que soy incapaz de verlos; desde que alguien decidió darme una segunda y hasta una tercera oportunidad para seguir “tirando del carro”. las listas de música, las colecciones de comics de Star Wars o de Dragon Ball; insultos, despidos y cierres que llevaban consigo una esperanza que al final llegó. con el tiempo te das cuenta del valor de tantos pasos, te das cuenta de que si ves la suela de tus zapatos se ve el desgaste de tu vida; siempre se ven los zapatos llegar pero nunca la huella y ahí radica el secreto: en la huella, en el camino. siempre igual, como el intro de “Dragones y Mazmorras” en la que esperas la canción con tanta ansia que no te das de cuenta de que cuando se escucha la llegada al Mundo Fantástico la propia canción lleva un rato sonando. siempre tomando la curva lo más pegado al muro, rozando el muro, dejando la marca en el muro; en lo más adentro se escucha ese zumbido, ese choque con el aire. la caja se pone nerviosa y bombea como antes nunca lo había realizado. es imposible parar, es imposible frenar, es imposible dejar de soñar. ya no hay nostalgia como la hubo antes, solamente nos queda el agua, la melancolía, el silencio y el miedo. mientras que le explico cuando me miran con esos ojillos tan abiertos que la diferencia entre la nostalgia y la melancolía, entre el ayer y el hoy, está en la importancia que se le da a una victoria sin ser victoria, el primer puesto de nada y si el primer puesto de todo. yo les miré emocionado. suena la radio, suena “Charlie Brown” de ColdPlay. me gusta echarte de menos, aunque tanta lluvia me sumerja en una depresión de sentimientos, siempre me ha gustado echarte de menos.
